domingo, 5 de marzo de 2017

Trabajando mi Alcornoque o Quercus Suber #3: Cambio de sustrato y poda de raíces.

Trasplante realizado el 21-02-2017

     Han pasado dos años apróximadamente desde que coloqué el pequeño plantón de Alcornoque en colador y, quitando las ganas de ver como las pocas raíces que había en su día habían evolucionado, iba siendo momento de cambiar de sustrato. Este ya empezaba a drenar peor el agua del riego.

     Como siempre, exponeros lo que voy a utilizar para este trasplante. En primer lugar, el árbol en cuestión y mi pequeño recipiente con la mezcla de sustrato habitual, 70% akadama y 30% kiryu (más que conocido por todos los seguidores de David Cortizas y sus "Escuela de Bonsai Online"). Por lo demás, un ratrillo para peinar las raíces (en este caso de acero inoxidable), una podadora cóncava y una vaciadora.

Utensilios que usaremos.

     Nos ponemos manos a la obra. El sustrato sale fácil y las raíces se dejan peinar sin problemas, pero aparece alguna pequeña raíz con aires de dominante que eliminaremos más tarde sin mucho problema. Resulta más que gratificante descubrir como, partiendo del pequeño plantón de hace dos años, al cual eliminamos su pivotante y dejamos poco más de dos raíces finas, nos presenta ahora esta cantidad de raíces sanas. Tal vez a simple vista no sea algo excesivo, desgraciadamente no hay un registro del primer trasplante, pero la evolución es más que llamativa.

Vista frontal con las raíces limpias.
Cepellón limpio.



     














     Una vez que el cepellón esta despejado, comenzamos a recortar las raíces dominantes y a reducir la longitud de las finas. Hay que destacar que el Alconoque, como Quercus qué es, tiene microrizas y debemos ser conscientes de ello cuando trabajemos las raíces. Con la palabras "microrizas" en la mente y habiendo eliminado suficiente cantidad de tierra y raíces, damos el trabajo de poda de raíces por finalizado hasta la próxima vez. Ahora toca limpiar el antiguo colador para eliminar los restos más pequeños y apelmazados del anterior sustrato y proceder a la colocación del ya "aireado" Alcornoque.

Vista frontal tras la poda de raíces.
Cepellón tras la poda de raíces.



     














     Recipiente listo y mezcla de sustrato preparada. Comenzamos, como siempre, realizando una pequeña montaña central con 2/3 del recipiente lleno (como normal general, depende de lo que busquemos llenaremos más o menos), sobre la cual colocaremos nuestro pequeño bonsai. Colocaremos y moveremos este hasta encontrar una posición y una inclinación que nos agrade (esto siempre se puede corregir en futuros trasplantes) y procedemos a llenar el resto de la maceta.

Colador limpio con la montaña central de sustrato.

Colocación del árbol sobre la montaña central de sustrato.


     Una vez que la maceta se encuentre rebosante de sustrato, comenzamos a introducir este entre las raíces ayudado con un palillo chino (o cualquier otro utensilio similar), mediante sucesivos golpecitos y movimientos, iremos viendo y notando como el superficial va disminuyendo debido a esto. De esta forma, se evitan las burbujas de aire entre las raíces y se rellena con sustrato de una forma fácil y segura para la supervivencia del árbol. Por último, una vez que hemos finalizado con el palillo, toca colocarlo en su lugar correspondiente (como norma general, en el exterior) y regarlo abundantemente hasta que el agua sobrante que salga por los agujeros del colador sea trasparente, eliminando así los restos de polvo que quedaron en el sustrato, pese a pasar este por el cedazo anteriormente.

Resultado final antes del riego.


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