viernes, 28 de octubre de 2016

Modelando mi Juniperus Procumbens Nana #2: Poda estructural y alambrado.

     Hacía mucho que no me ponía con este pequeñajo. Ha pasado más de un año y desde entonces lo único que he hecho con él, ha sido dejarle crecer. Exacto, dejarle crecer y ver como las heridas del anterior trabajo se iban cerrando con una rapidez asombrosa debido a su rápido crecimiento en esta etapa aun tan joven. Lo cierto es que esperaba que el tiempo me iluminase sobre cómo trabajarlo y no fue hasta hace una semana que vi una posible salida.

Antigua espalda del junípero.

Antiguo frente del junípero.
     No es difícil ver la "dejadez" que tenía con este árbol. Simplemente, riego y abonado. Fue cuando observe una pequeña piña revisando sus "ramas", qué tuve una idea sobre como poder trabajarlo, pero requería podarlo prácticamente al completo. Antes me daba algo más de respeto, pero después del trabajo del alcornoque y el que tengo en mente para realizar más adelante con el arce, podar medio arbolito no supone ningún riesgo, así que me puse con ello. Viendo por donde salía una rama hacia la parte superior que podría utilizar como futuro ápice, decidí cortar por ahí. Eliminar ramas perpendiculares, tanto hacia arriba, como hacia abajo, como hacia el frente, como hacia la espalda. Algo normal dentro de las directrices que manejamos. Despejando así el pequeño tronco, vi hacia donde se inclinaba el árbol, por lo que la antigua espalda pasaría a frente y el antiguo frente a espalda.

Las ramas finales después de la poda.
     Una vez que el tronco estaba más aireado, con un pequeño cepillo duro, he empezado a raspar el tronco para quitar algunas yemas que salían de este, antiguas hojas, polvo y ramitas secas. Con todo más despejado, me dispongo a alambrar un poco estas ramas. Dar un poco de forma a la rama principal, bajar la rama que formará la espalda y colocar el futuro ápice con algunos giros que permitan utilizar un futuro brote como rama secundaria.

Nuevo frente después del trabajo.

Nueva espalda después del trabajo.
     Ahora solo toca esperar, ver como evoluciona este pequeño y seguir trabajándolo poco a poco. Lo cierto es que ahora lo veo con mucho más entusiasmo que antes.Tal vez sea el poder trabajarlo con una idea en mente, pero haber eliminado el "desorden" anterior espero que le sirva también a él para crecer con más fuerza ya que tanto el aire como la luz entrará hasta el mismísimo tronco y no como sucedía antes que la mayor parte quedaba en una capa superficial.

domingo, 16 de octubre de 2016

Trabajando mi Arce Palmatum Atropurpureum #1: Defoliando, otro año más.

     Este será el segundo año que me quede sin poder disfrutar de la otoñada de este pequeño Arce Palmatum Atropurpureum, debido a que, otro año más, toca defoliarlo.

Estado del árbol antes del defoliado.
     Al igual que el año pasado, no se trata de un defoliado pensando en el diseño del árbol ni nada por el estilo, esto es debido a que una plaga que solo he visto en este árbol vuelve a aparecer y seca todas las hojas. Lo curioso es que solo afecta a este arce, el resto de pequeñajos no tienen nada y ya llevamos dos años así. Nunca he visto esta plaga, así que no se muy bien de que se trata: sale en el reverso de las hojas, por la base de esta, una especie de "gusanos" diminutos de color blanco-trasparente, los cuales van secando la hoja, que segregan una sustancia negra y que al de un tiempo aparecen marcas negras en esta zona. Después de observar mas detenidamente sobre un folio en blanco, los que caían al mover algunas hojas, creo que podría tratarse de pulgón, pero no estoy seguro ya que el tamaño es realmente pequeño y no lo recuerdo así cuando lo he visto en la naturaleza.

Reverso de una de las hojas después de defoliar.
     Visto esto, mismo proceso que realicé el año pasado.Ya que solo aparecen en las hojas, realizo un defoliado completo, después utilizo un triple acción sobre el arce ya defoliado y el resto de árboles (por si alguno anda por ahí lejos de mi vista) y así me aseguro al 100% de que esta plaga pase a otros árboles, pero como ya he dicho, no se el motivo pero solo afecta a este. Aprovechando este trabajito, he mirado el árbol desnudo y le he estado dando vueltas a olvidarme del estilo de doble tronco, eliminar el pequeñajo y el otro cortarlo más o menos por la mitad e ir formándolo a raíz de los brotes que vayan saliendo del primer nudo. De momento es solo una idea a la que seguiré dando vueltas hasta que entremos en invierno y las temperaturas bajen considerablemente, que será cuando haya que meterle tijera, hasta entonces poco que tocar, pero desde luego que es una idea que me está gustando cada vez más.

domingo, 9 de octubre de 2016

Trabajando mi Alcornoque o Quercus Suber #2: Actualizado, despuntado de yemas y diseño.

     Visto la excelente respuesta del pequeño alcornoque (Quercus Suber) a la drástica poda que le realizamos hace poco más de un par de semanas, he pensado que era momento de eliminar algunas yemas que acabarían dando brotes que íbamos a eliminar igualmente y de esta manera administrar la energía del árbol en brotes que si nos pueden interesar.

Antes del ligero trabajo de hoy.
     Como comentaba antes, en esta ocasión se trataba de un trabajo muy, muy ligero, simplemente eliminar algunas yemas y recolocar la rama que iba a ser el futuro ápice debido a la aparición de brotes más interesante para dicha función. Hemos eliminado los ya conocidos brotes y yemas que no se pueden permitir en el diseño de nuestro bonsai, brotes verticales, colocados en el mismo ejer horizontal pero en direcciones opuestas, dos brotes que parten de una misma yema, cosas bastante lógicas. Por último, debido a algunas yemas que han aparecido por la zona del corte principal, la rama que estaba pensada para ser el futuro ápice se ha bajado para, si el tiempo así lo decide, que pase a ser la segunda rama. Aprovechando de esta manera alguno de esos brotes para continuar con el ápice, el crecimiento de la primera rama y otra con la que poder realizar la espalda del árbol. De momento poco más, este trabajo ha sido para despejar un poco el arbolito y aclarar nuestro diseño, pero el tiempo y el crecimiento del propio árbol ira diciéndonos que altura será la adecuada, el número de ramas y demás, como siempre en el bonsai: paciencia y tiempo.

Estado actual del pequeño después del ligero trabajo.

sábado, 1 de octubre de 2016

Modelando mi Ficus Microcarpa Tiger Bark #5: la importancia de un buen tirasavias

     En el anterior trabajo que realizamos en este Ficus, nos centramos en empezar un ápice desde 0 partiendo de un injerto en la parte superior del tronco para continuar un poco con su movimiento y acabar creando un ápice. Dejamos un pequeña yema como tiravias en dicha rama injertada. El injerto evolucionaba favorablemente, pero durante el verano con tanto transporte y sin poder estar pendiente de el pequeño por el trabajo, dicha yema acabó rompiéndose y eso ha supuesto el fracaso absoluto del injerto y, por lo tanto, del futuro ápice.
Rama ya seca con su antigua yema rota aun colgando.
     En el momento en el que esa yema se rompió, la savia dejo de circular por esa rama y se acabó secando. Esto significa que de momento el árbol seguirá sin ápice durante un tiempo, hasta que volvamos a intentar otro injerto por la misma zona. Si conseguimos alguna rama que no nos sirva en el diseño del árbol, usaremos esa o, en su defecto, usaremos alguno de los esquejes que han tirado para adelante de anteriores podas. Las opciones están ahí y no hay que desesperarse, solo fijarse en lo sabia que es la naturaleza y lo importante que resulta mantener intactos los tirasavias para algunos de nuestros trabajos.