miércoles, 21 de septiembre de 2016

Trabajando mi Alcornoque o Quercus Suber #1: Primera poda y alambrado.

     Hace ya un par de años que tengo este alcornoque, o Quercus Suber, que llego a mi poder siendo una pequeña plantita más final que un lápiz, de una sola savia y con la bellota aun en la base. Vamos, un perejil en toda regla. Lo primero que hice en cuanto pude fue trasplantarlo a un colador, ya sabemos que son de crecimiento lento así que esto era algo importante. Una vez que ya había realizado el trasplante a un sustrato compuesto por 70% akadama y 30% kiryu, no lo toqué más. Se quedó ahí, a su aire hasta el día de hoy. Durante todo este tiempo ha engordando bastante, siempre teniendo en mente el ya conocido lento crecimiento de esta especie, ha echado ramas y empiezan a ser demasiado largas, así que toca cortar un poco para empezar a decidir por donde queremos que vaya creciendo.

Antes de ponernos con él.
     Sabiendo que íbamos a pegarle un buen corte de pelo, saco mis podadoras y manos a la obra. Nos deshacemos de todo menos un pequeño brote lateral que usaremos como ápice (dejamos un poco del antiguo ápice por si retira sabia que no nos de un susto, ya quitaremos el tocón más adelante), eliminamos la primera rama que está demasiado potente, aunque esto no es un inconveniente, pero se encuentra en una zona recta del tronco y la segunda tiene una colocación mucho mejor, se ha colocado de forma natural en el exterior de una curva y se encuentra a una altura perfecta. Lo cierto es que el tronco, para lo joven que es, esta cogiendo un movimiento de forma natural que me hace pensar que ahí hay algo grande. Una vez que nos hemos quedado con el pequeño brote superior y la "antigua" segunda rama que ahora pasa a ser primera, recortamos esta ya que tiene una longitud considerable, después donde ahora hay hojas saldrán nuevos brotes que nos permitirán seguir con la dirección y formación de esta rama sin que mida 5 metros. Con todo ya más cerca del tronco y, como es lógico, con mucho menos verde que puede asustarnos (al menos esto me asustaba mucho a mi cuando empezaba, me daba mucho miedo el meter tijera de por medio), toca alambrar, su primer alambrado. Cosa sencilla. Cogemos la actual primera rama y le damos algo de movimiento y el futuro ápice lo elevamos hacia arriba para que siga la dirección que debe seguir un ápice y no se nos vaya hacia donde no queremos. Cerramos las heridas y cortes con un poco de pasta cicatrizante y ya lo podemos dejar tranquilo durante una temporada para que se recupere y vuelva a crecer fuerte, esto empieza a coger forma, pero aun tiene mucho camino por delante.

Resultado después de este trabajo tan "duro".

lunes, 12 de septiembre de 2016

El calor y el verano [Segunda parte]

     Ahora que comienza un nuevo curso y que el trabajo de verano a toca a su fin, toca revisar con detenimiento y empezar a meter mano a estos arbolitos, eso si, siempre con la paciencia que debe caracterizar al bonsaista. Hablando de paciencia, vamos con la segunda parte (actualización) de nuestro Ginkgo Biloba, el cual debido a una semana muy calurosa y a falta de agua se vio inmerso en un golpe de calor que casi lo deja seco. Literal.

     Por el momento sigue en pie de guerra. El antiguo brote verde que se estrecho y daba una apariencia de succión, aunque marrón, ha recuperado su grosor habitual y una hoja brotó con fuerza en el ápice lo cual es una gran alegría y me permite mirarlo con más calma. El tamaño de la hoja creo que es el mayor que ha tenido este arbolito en toda su vida, lo que estará relacionado con que el resto de hojas han quedado casi inservibles y tiene que seguir con sus funciones vitales. Sobre los cuidados que ha necesitado para llegar a esta situación de "resurrección": nada en especial. En efecto, el árbol se quedo en el mismo lugar, le seguían dando las mismas horas de luz directa y todo como hasta el momento, solamente se aumentaron los riegos como se hizo con el resto debido al calor y a la rapidez con la que se secaba el sustrato, no solo por el calor, recordemos que están todos en coladores y esto acelera la evaporación.

     Aun quedan muchos días y las temperaturas pueden darnos alguna sorpresa. Al menos por el norte dentro de poco empiezan las lluvias y volveremos a tener temperaturas más "normales" las cuales, creo, que todos agradeceremos.