lunes, 8 de agosto de 2016

El calor y el verano [Primera parte]

Hojas marchitas y medio marchitas.
     Durante el verano es normal que haya algunas semanas que no podamos estar tan pendientes de
nuestros pequeños arbolitos, ya sea por trabajo o por vacaciones. Para estos casos contamos con tiendas especializadas en bonsai que cuentan con un servicio de "guardería" donde podemos dejar nuestros arbolitos en buenas manos, donde no les faltará de nada y que estarán bajo la atenta mirada de los profesionales de la materia. Aunque como en otros casos siempre nos queda la opción de hacer que algún familiar se encargue del riego de nuestros pequeños, algo que para nosotros puede resultar algo sencillo pero que para alguien sin experiencia en el mundo de los bonsai se le puede quedar algo grande.

Yema del ápice se mantiene verde.
     En mi caso, hace ya unas semanas hubo unos días de mucho calor en los que mis arbolitos, a cargo de otra persona debido al trabajo de verano, debían de aguantar con un riego diario y que en casos como el Ginkgo Biloba no fue suficiente. Cuando me lo encontré con el brote con un tono marrón y las hojas medio marchitas, me temí lo peor, pero como aun se veía algo de color mantuve la esperanza. A día de hoy, la gran mayoría de las hojas, aunque medio marchitas, se mantienen en pie y se aprecian yemas verdes que me dan más tranquilidad, aunque no quiero confiarme.

     Aunque el verano está llegando a su fin, agosto es el mes por excelencia en el que las familias se van de vacaciones, así que recordad que si no contáis con un gran número de ejemplares o con algún familiar/conocido que se pueda quedar a cargo de vuestros arbolitos, siempre podréis hacer uso de los servicios de guardería de la tienda especializada en bonsai más cercana.

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