domingo, 12 de abril de 2015

Primer trasplante del Arce Palmatum Atropurpureum

     Lo cierto es que este trasplante lleva realizado unas  par de semanas y ahora el árbol ya ha empezado a dar las gracias por ese trasplante tan merecido después de haberlo mantenido durante todo el invierno en ese sustrato tan malo que traía. Es por eso que al final del artículo encontraréis un par de fotografías sobre su estado actual.

Preparando el material para el trasplante.
     Cómo siempre, exponemos todos los utensilios que en principio serán necesarios para el trasplante. En este caso utilizaré también hormonas enraizantes en polvo, aunque no aparezcan en la fotografía hay ocasiones en las que si son recomendables según como nos encontremos las raíces durante el trasplante.

     Esta es la primera vez que utilizo un colador "semitransparente" ya que cuando lo adquirí aun no había visto por las tiendas de "todo a cien" cercanas a mi casa de los opacos. Personalmente no creo que sea un problema, es más, nos permitirá ver más fácilmente como van aumentando y evolucionando las raíces de nuestro árbol sin perder las cualidades de los coladores opacos.

Solamente una yema se mostraba inquieta y con ganas de moverse.
     Cuando realicé el trasplante hacía poco que habían empezado a subir las temperaturas aunque aun cayó alguna granizada después del trasplante. El motivo de realizar el trasplante sin estar seguro al 100% de que no iba  a venir ningún temporal era que había una única yema del arce que había empezado a moverse. Me extraño que fuese solo una, pero no quería que se me pasase la época de trasplantarlo ya que llevaba todo el invierno en un sustrato negro muy malo, aguantando lluvias y granizadas más que abundantes.

Cepellón, ¿qué esconderá?

     Con todo ya listo, decidí ponerme manos a la obra. Cuando saqué el cepellón de la maceta parecía que la cantidad de raíces era más que considerable para el tamaño que tenía el arce. Había de todo un poco, raíces finas y raíces algo más gruesas, y eso era algo a tener en cuenta ya que no se apreciaba ninguna raíz podrida y permitía que me hiciese más ilusiones y mi impaciencia creciese con lo que podría encontrar dentro de ese cepellón


Mucho lío, poco orden.
     Pero todo era una simple ilusión. Después de haber estado peinando un rato la raíces todo era más real. No había tantas raíces como en un principio parecía, muchas de ellas eran raíces bastante largas que hubo que recortar y lo peor fue descubrir que las raíces no salían todas de un mismo punto o de una misma zona, las raíces que había iban saliendo cada una de una zona distinta del tronco enterrado bajo el sustrato. La solución, aunque drástica era lo único que se me ocurrió para con algo de tiempo conseguir un nebari interesante, era cortar. Cogí la podadora y empecé a cortar algunas raíces a ras del tronco, eliminé parte del tronco que había estado sumergido bajo el sustrato y realicé algunas heridas no muy alejadas unas de otras con la esperanza de conseguir que las raíces saliesen desde una zona más o menos cercana para comenzar a formar un buen nebari.

Aplicamos algunas hormonas y a esperar.

    En estas heridas, para facilitar la aparición de raíces, aplique unas pocas hormonas enraizantes. Cuando estaba colocándolo en el colador con un sustrato compuesto por 70% akadama y 30% kiryuzuna, vi que igual lo había dejado algo pobre de raíces y lo último que quería con un proyecto con tanto futuro era que se me muriese por eso, así que esparcí unas cuantas hormonas más por encima de las raíces y lo enterré en el sustrato.


Arce después del trasplante.


     Este fue el resultado final después de aquel duro e intenso trabajo para el arce que aun no había trasplantado y que había adquirido hacía unos meses

    Pero lo prometido es deuda y como comentaba al principio, este trasplante lo realicé hace ya un par de semanas, tal vez tres semanas, y ahora el aspecto del arbolito es otro que me deja muchísimo más tranquilo. Después de un trabajo tan drástico lo que más me preocupaba era que no saliese a delante, pero todo lo contrario, ha respondido muchísimo mejor de lo que esperaba, y más teniendo en cuenta que un mes antes del trasplante podé un par de ramas de sacrificio muy largas, las cuales sustituiré por otras de sacrificio que vayan acorde con el estilo que quiero para este árbol (doble tronco).

     Ahora mismo lo que me tiene preocupado es que el Junípero aun no ha dado señales de vida y fue trasplantado antes que este arce, esperemos que solo este descansado para dar una grata sorpresa con una brotación espectacular.

Dos/tres semanas después del trasplante.

Dos/tres semanas después del trasplante.