domingo, 9 de abril de 2017

Cambio de abono primaveral

     Los árboles están comenzando a brotar y nuestros pequeños proyectos no iban a ser menos. Si habéis seguido los trasplantes que se han realizado en este blog durante este año 2017, estamos cerca de cumplir un mes desde el último de estos. Dicho esto, recordemos que un árbol trasplantado no puede ser abonado hasta que empieza a moverse y ha pasado, aproximadamente, un mes. Podríamos empezar a colocar el abono a las tres semanas, siendo un abono orgánico sin fermentar y liberación lenta, en el proceso de fermentación se cumplirá dicho mes y es cuando empezará a dar los nutrientes.

Kioryoku Tamahi, antiguo abono primaveral. NPK:4-2-1
Crédito: bonsaipavia.es
     Hasta ahora, el abono que he utilizado como abono otoñal ha sido el Hanagokoro con una composición NPK de 4-5-1 y como abono primaveral, el Kioryoku Tamahi de composición NPK 4-2-1. Me habría gustado seguir manteniendo estos dos abonos, ninguno me ha dado problemas ni nada por el estilo y me gustaba ver una apariencia física diferente para el abono según la estación, pero por motivos de facilidad para conseguir abono he tenido que sustituir el Kioryoky Tamahi por el Joy Tamahi de NPK 5,3-5-1. Todos los abonos que utilizo son abonos sólidos japoneses, orgánicos, sin fermentar y de liberación lenta. La única razón por la que he decidido optar por este Joy Tamahi ha sido porque el que tenía se me ha acabado y en la tienda más cercana relacionada con el mundo del bonsai tienen este y es el que me recomendaron para primavera. 

Joy Tamahi, actual abono primaveral. NPK:5,3-5-1
Crédito: bonsaipavia.es


     Con esto, quiero decir que iremos viendo si hay algún cambio importante en el crecimiento de los árboles debido a este abono, aunque no creo que sea muy llamativo. Su composición, aunque sea mayor que la de Kioryoku Tamahi, es bastante similar a la del Hanagokoro, por lo que creo que tendremos un crecimiento bastante equilibrado a lo largo del año. De todas formas, como ya he dicho, iremos viéndolo en los próximos meses ya que algunos árboles están con las últimas bolas de Kioryoku Tamahi y otros con las nuevas de Joy Tamahi, siendo este último el único que habrá en todos dentro de pocas semanas.



     Lo dicho, empiezan los abonados primaverales. Recordad que es el árbol el que tiene que pedir el abonado con su brotación primaveral. Si aun no ha brotado, esperad a que lo haga y ese será el momento indicado para colocar las primeras bolas en nuestro sustrato.

sábado, 1 de abril de 2017

Trabajando mi Ginkgo Biloba #1: Cambio de sustrato y ángulo de plantado

Trasplante realizado el 17-03-2017

   Estamos antes el último trasplante continuo dentro de los que tengo programados, ya que el próximo será el "Bonsai Zero Ficus" y, como ya sabemos, este es de trasplante tardía debido a su procedencia tropical. Dicho esto, pasemos a presentar el trasplante de este "Bonsai Zero Ginkgo Biloba".

     Lento en su crecimiento y al borde de una muerte por falta de riego en verano, han sido algunas de las cosas que se han podido leer en el blog relacionadas con este proyecto "Bonsai Zero Ginkgo Biloba". Ha pasado tiempo desde que lo recibí y tocaba un cambio de sustrato, como a todos los demás. La ilusión de las raíces que encontraría era más que evidente, supongo que con todos los trasplantes se repite.

Ginkgo Biloba antes del trasplante.
Materiales a utilizar.



     Como siempre, exponer todos los materiales a utilizar. En general, los trabajos que realizamos no necesitan una gran variedad de herramientas. Podemos encontrar de distintos tamaños, si trabajamos árboles de dimensiones considerables necesitaremos una herramienta mayor y si son más modestos, pues de menor tamaño. En concreto, tratándose de la parte del árbol cubierta por el sustrato y, por lo tanto, solo apreciable cuando realizamos un trasplante, las herramientas de poda y corte podrían ser sustituidas por cualquier tipo de tijera fuerte y resistente. En mi caso, se usarán los siguiente materiales: podadora cóncava, vaciadora, tijera podadora, rastrillo y sustrato (70% akadama + 30% kiryu).





     El sustrato se suelta fácilmente y deja ver un cepellón con abundantes raíces, en comparación con el primer trasplante que le realizamos a su llegada. Destacar que no encontraremos raíces finas finas como las que podremos encontrar en otros casos, aquí las raíces finas son más gruesas de lo normal, siendo las predominantes más que claras. Esto ayuda, en gran medida, a que el sustrato esté mucho más suelto y que sea así más fácil peinar las raíces.

Vista de la planta.

Vista frontal de las raíces.
     Un par de raíces dominantes y dos tramos con raíces. Uno de ellos era el final del "palo"que forma el Ginkgo y el otro, más o menos, justo a ras del sustrato. Como buscamos unas raíces que puedan proporcionarnos un nebari plano y con conicidad, nos interesa tener raíces lo más cerca de la superficie del sustrato posible, por lo que tocaba podar. Eliminando el segundo cúmulo de raíces y las dominantes, dejamos muy pocas raíces, aunque sabemos de antemano que el escaso número de raíces no supondrá un riesgo para el árbol. Destacar que en otros casos 


Raíces después de la poda.

Vista de la base de las raíces después de la poda.
   Con las raíces ya podadas, procedemos a hacer la montaña de sustrato en el recipiente con 2/3 lleno. Como buscamos algo de movimiento natural dentro del crecimiento del árbol y en su día se plantó algo inclinado para esto, con este trasplante repetimos el proceso. No solo para conseguir que la nueva parte plana del futuro nebari sea horizontal con el colador, sino que la inclinación será más acentuada, en sentido contrario a la anterior, para dar ese movimiento natural a nuestro ginkgo, ya que no se alambra.

Recipiente limpio con sus 2/3 de sustrato y montón central.

"Bonsai Zero Ginkgo" después de trabajo y con su nuevo ángulo de plantado.
     Con el trabajo ya finalizado, procedemos a regar con abundancia hasta que el agua salga abundantemente y lo más limpia posible, ya que pese al cribado inicial del sustrato, siempre habrá partículas y polvo que se eliminarán con el riego.

     Recordad que si tenéis alguna duda, comentario, opinión, sugerencia o propuesta para futuros artículos, podéis dejarla en los comentarios o mandar un email a conclusionesdemimente@gmail.com

domingo, 26 de marzo de 2017

Trabajando mi Arce Palmatum Atropurpureum #2: Podando raíces y cambiando sustrato

Trasplante realizado el 14-03-2017

     De las especies que más me gustan con sus brotaciones rojizas, hojas preciosas, nebaris impresionantes y joyas de arte envidiables que podemos encontrar en numerosas exposiciones. Al igual que todos los demás, cercano a los dos años en el mismo sustrato tocaba un cambio y saneamiento de las raíces. El sustrato, saturado ya, no drenaba correctamente a la hora del riego y sabiendo que las raíces en esta especie crecen como cosa mala habría que meterle mano. Si o si.

Árbol antes del trabajo.
Materiales a utilizar.
    Como siempre preparamos los materiales que utilizaremos. Sustrato (70% akadama + 30% kiryu), podadora, vaciadora, pinzadora y rastrillo. Como las raíces se trabajan más adelante y, en esta ocasión, volvemos a usar hormonas, no las incluyo como materiales iniciales ya que no son algo necesario y en mi caso suelo usarlas porque las compré en su día y así les voy dando salida. Destacar que el sustrato retirado, una vez quitado cualquier resto de abono y secado, se puede guardar para futuros usos ya que es un sustrato reutilizable. En estos trasplantes estamos usando sustrato nuevo, pero el que sustituimos si lo estamos guardando para usarlo más adelante. Ya sea para trasplantar estos mismos árboles, esquejes o lo que podamos necesitar en el futuro.

     Sacamos el árbol de la maceta. En esta ocasión encontré algo más de resistencia y no fue tan fácil como en otros casos. Recordemos que los árboles no están anclados. Con el árbol fuera, comenzamos a peinar las raíces con el rastrillo y descubro que, lo que se dice del crecimiento de raíces finas de los arces es completamente cierto. Menuda burrada. Para haceros una idea, os dejo el enlace al primer trasplante que le realizamos a este Arce Palmatum Atropurpureum y que podáis ver como ha evolucionado, tanto por fuera como por dentro del sustrato, una maravilla: Primer trasplante del Arce Palmatum Atropurpureum

Impresionante. Raíces después de peinarlas.
     Con semejante cantidad de raíces había mucho donde cortar. Como se observaba en el primer trasplante que se realizó, las raíces crecían en dos tramos: uno más cerca de la superficie y otro más abajo, así que procedo a eliminar la parte más baja, así como raíces gruesas y dominantes. El árbol respondió muy bien, como podemos ver, así que podemos cortar tranquilos. Finalmente dejamos un par de raíces gordas en las que al final se acumulan raíces finas. Trabajamos un poco más la base para intentar decidir como queremos que salgan las futuras raíces para facilitar el nebari plano y añadimos algunas hormonas para que las raíces sean abundantes y crezcan cuanto antes.

Sin poner en riesgo al árbol se queda así.

Lateral después de la poda.

Frente tras la poda.

     Con este panorama, pero tranquilo viendo como ha evolucionado de su anterior trasplante, procedemos a rellenar el antiguo colador. Con este limpio de cualquier resto e impureza de dos años de reposos, comenzamos a echar sustrato en él. Como siempre, con dos tercios del recipiente lleno y con la clásica montaña central colocamos de nuevo nuestro pequeño y terminamos de rellenar el recipiente. Con este lleno, palilleamos hasta que el sustrato se ha introducido dentro de cualquier hueco que haya quedado bajo este y entre las raíces.

Dos tercios de recipiente con la montaña central.

Árbol después del trabajo y antes del riego.
     Con el árbol ya en sus recipiente con sustrato nuevo, en mi caso, coloco algo de musgo sphagnum que tengo de los trasplantes de las carnivoras y regamos abundantemente hasta que el agua salga limpia por los agujeros del colador.

     Recordad que si tenéis alguna duda, comentario, opinión, sugerencia o propuesta para futuros artículos, podéis dejarla en los comentarios o mandar un email a conclusionesdemimente@gmail.com


domingo, 12 de marzo de 2017

Modelando mi Juniperus Procumbens Nana #3: renovación de sustrato y poda de raíces

Trasplante realizado el 22-02-2017

     Otro pequeñajo más que ha estado dos años en el recipiente actual. Las raíces crecen, el sustrato se sobrecarga y el drenaje empieza a fallar, así que toca renovarlo. En el caso de los Juniperus Procumbens Nana es recomendable realizar el trasplante antes de que los brotes nuevos empiecen a asomar. En este caso, no encontramos yemas hinchadas ni nada por el estilo, un día aparecen pequeñas hojas de un tono verde claro, las cuales son la nueva brotación y ya nos empieza a indicar que vamos tarde si aun no hemos hecho nada.

Juniperus Procumbens Nana antes del trabajo.


Material a utilizar.
     Como siempre, exponeros lo que voy a utilizar para este trasplante. Empezamos por, como no, el árbol en cuestión y mi pequeño recipiente con la mezcla de sustrato habitual, 70% akadama y 30% kiryu (más que conocido por todos los seguidores de David Cortizas y sus "Escuela de Bonsai Online"). Herramientas, las habituales, rastrillo, pinzadora, podadora y vaciadora, aunque como veremos más adelante usaré un poco de "hormona enraizante en polvo" para favorecer el crecimiento de raíces en una zona concreta del nebari que ya veremos conforme vayamos avanzando en el trabajo.


    Comenzamos a peinar las raíces con el rastrillo. Encontramos no demasiada resistencia, ya que aunque las raíces han crecido en abundancia no es algo desproporcionado, supongo que las podas de formación que ha recibido este árbol en cuestión habrán tenido que ver. Mientras peinamos las raíces eliminando parte del sustrato se ve alguna raíz blanca, de las más recientes y delicadas. Recordemos la presencia de microrrizas en el junípero, como conífera que es, por lo que tendremos que extremar las precauciones a la hora de meter mano a las raíces.

Frente con raíces peinadas y respetando una parte del sustrato.

Raíces peinadas y respetando una parte del sustrato.
     Con las raíces ya peinadas, toca apartar el rastrillo y echar mano de la pinzadora para rebajar el volumen de las raíces y coger la podadora para eliminar alguna raíz predominante que dejamos sin tocar en el primer trasplante. Por la parte de alimentación del árbol no debemos preocuparnos demasiado por el número de raíces, ya que los juníperos absorben parte del agua por el follaje, por lo que podremos meter mano sin prestar demasiada atención a la relación entre follaje y raíces, solamente tendremos que tener cuidado por el tema microrrizas.

Frente con las raíces recortadas y eliminando la dominante.

Base con las raíces recortadas y eliminando la dominante.
     Empezamos a preparar el recipiente. En el caso de trasplante a maceta tocará preparar rejillas para los agujeros de drenaje y los alambres para los anclajes. En mi caso, el árbol volverá al mismo colador ya que aun le queda mucho engorde por delante, por lo que me limito a limpiar el colador y reutilizarlo. Repetimos el procedimiento habitual: rellenamos 2/3 del recipiente de sustrato formando una pequeña montaña sobre la que colocaremos el árbol e iremos inclinando según nuestro criterio, ya sea por estética o para potenciar alguna zona de crecimiento. Antes de realizar esto, aplico una pequeña cantidad de hormonas enraizantes en el corte de la raíz dominante para favorecer así el crecimiento rápido de raíces en dicha herida.
2/3 del recipiente con sustrato y montón central.

Colocación del árbol sobre el montón central.
     Con el árbol ya colocado, procedemos a rellenar el resto del recipiente con sustrato y a introducir este bajo y entre las raíces con un palillo mediante suaves y continuos golpes. Si colocamos nuestra mano sobre el sustrato, iremos notando como el volumen va reduciendo y se va colocando donde queremos. Una vez que hemos finalizado, tocará realizar un intenso riego, recordemos que en este caso debemos regar el follaje también, hasta que el agua salga abundantemente por todos los agujeros y lo más limpia posible. Aparte de esto, en mi caso, eliminé una pequeña rama que se había secado pero que no influía demasiado en la estructura.

Árbol antes del riego.

domingo, 5 de marzo de 2017

Trabajando mi Alcornoque o Quercus Suber #3: Cambio de sustrato y poda de raíces.

Trasplante realizado el 21-02-2017

     Han pasado dos años apróximadamente desde que coloqué el pequeño plantón de Alcornoque en colador y, quitando las ganas de ver como las pocas raíces que había en su día habían evolucionado, iba siendo momento de cambiar de sustrato. Este ya empezaba a drenar peor el agua del riego.

     Como siempre, exponeros lo que voy a utilizar para este trasplante. En primer lugar, el árbol en cuestión y mi pequeño recipiente con la mezcla de sustrato habitual, 70% akadama y 30% kiryu (más que conocido por todos los seguidores de David Cortizas y sus "Escuela de Bonsai Online"). Por lo demás, un ratrillo para peinar las raíces (en este caso de acero inoxidable), una podadora cóncava y una vaciadora.

Utensilios que usaremos.

     Nos ponemos manos a la obra. El sustrato sale fácil y las raíces se dejan peinar sin problemas, pero aparece alguna pequeña raíz con aires de dominante que eliminaremos más tarde sin mucho problema. Resulta más que gratificante descubrir como, partiendo del pequeño plantón de hace dos años, al cual eliminamos su pivotante y dejamos poco más de dos raíces finas, nos presenta ahora esta cantidad de raíces sanas. Tal vez a simple vista no sea algo excesivo, desgraciadamente no hay un registro del primer trasplante, pero la evolución es más que llamativa.

Vista frontal con las raíces limpias.
Cepellón limpio.



     














     Una vez que el cepellón esta despejado, comenzamos a recortar las raíces dominantes y a reducir la longitud de las finas. Hay que destacar que el Alconoque, como Quercus qué es, tiene microrizas y debemos ser conscientes de ello cuando trabajemos las raíces. Con la palabras "microrizas" en la mente y habiendo eliminado suficiente cantidad de tierra y raíces, damos el trabajo de poda de raíces por finalizado hasta la próxima vez. Ahora toca limpiar el antiguo colador para eliminar los restos más pequeños y apelmazados del anterior sustrato y proceder a la colocación del ya "aireado" Alcornoque.

Vista frontal tras la poda de raíces.
Cepellón tras la poda de raíces.



     














     Recipiente listo y mezcla de sustrato preparada. Comenzamos, como siempre, realizando una pequeña montaña central con 2/3 del recipiente lleno (como normal general, depende de lo que busquemos llenaremos más o menos), sobre la cual colocaremos nuestro pequeño bonsai. Colocaremos y moveremos este hasta encontrar una posición y una inclinación que nos agrade (esto siempre se puede corregir en futuros trasplantes) y procedemos a llenar el resto de la maceta.

Colador limpio con la montaña central de sustrato.

Colocación del árbol sobre la montaña central de sustrato.


     Una vez que la maceta se encuentre rebosante de sustrato, comenzamos a introducir este entre las raíces ayudado con un palillo chino (o cualquier otro utensilio similar), mediante sucesivos golpecitos y movimientos, iremos viendo y notando como el superficial va disminuyendo debido a esto. De esta forma, se evitan las burbujas de aire entre las raíces y se rellena con sustrato de una forma fácil y segura para la supervivencia del árbol. Por último, una vez que hemos finalizado con el palillo, toca colocarlo en su lugar correspondiente (como norma general, en el exterior) y regarlo abundantemente hasta que el agua sobrante que salga por los agujeros del colador sea trasparente, eliminando así los restos de polvo que quedaron en el sustrato, pese a pasar este por el cedazo anteriormente.

Resultado final antes del riego.


domingo, 26 de febrero de 2017

Trasplante de bonsais a la vista

     Las temperaturas van en aumento, los cielos se están despejando y los árboles empiezan a responder. Aunque por esta zona hayamos disfrutado de un invierno inusual para lo que estamos acostumbrados, los árboles están empezando a reaccionar y es por eso que tenemos que tener preparado todo lo necesario para los trasplantas que se nos vienen encima.

     Este año, a diferencia de los últimos, he decidido trasplantar todos los pequeños. Más que trasplantarlos, se tratará de airear las raíces, ordenarlas un poco, ver que tenemos, cortar lo necesario y renovar la tierra que tienen, ya que volverán a los mismos coladores. El fundamento de los famosos "Bonsai Zero", cultivo en colador, que empezó a difundir David Cortizas gracias a su escuela online de Youtube, parece que va dejándose notar. Algunos de los pequeños presentan un crecimiento significativo y los troncos van cogiendo su grosor, poco a poco, pero la cosa no pinta mal. Las raíces no salen por los agujeros como estamos acostumbrados en el cultivo de maceta que puede indicarnos que "ya es tiempo de trasplante". En este caso, las raíces mueren al salir de estos agujeros y la elevada aireación se nota en este sentido. El motivo por el que se debe renovar el sustrato, y en definitiva ver que tenemos bajo tierra, es airear las raíces, cambiar el sustrato que puede empezar a drenar mal por el tiempo y podar las posibles raíces dominantes y abundantes raíces finas. De entre mis pequeños árboles en colador, los que más tiempo llevaban con el mismo sustrato rozaban ya los 3 años, por lo que había ganas de ver cual era la cantidad de raíces que encontraría después de recordar la cantidad que dejé cuando empecé dicho cultivo. A día de hoy, ha habido dos que estaban más avanzados, pidiendo trasplante inmediato por lo que gozan ya de sustrato nuevo y aireado, pero eso se irá viendo en las próximas semanas. Por el momento, ¿qué tenemos que tener preparado para la época de trasplante?

  • Indispensable contar con sustrato de sobra. Una vez que tengamos claro la cantidad de sustrato que vamos a utilizar, tocará cribar para eliminar los más pequeños granos de akadama y su polvillo característico y preparar nuestra mezcla deseada. Esto se puede guardar para mezclar con turba negra y hacer así "keto" casero.
  • Buen estado de las herramientas que podemos utilizar. Rastrillos, podadoras, tijeras, etc. Todo lo que creamos necesario. Debemos comprobar que está en condiciones, desinfectarlo de nuevo si hace falta con un poco de alcohol, afilarlo si está desafilado... En definitiva, comprobar el estado de las herramientas.
  • Macetas y coladores a punto. Igual en el caso anterior, revisar que este material esté en condiciones. Si vamos a usar otro colador, por el motivo que sea, limpiarlo, eliminar restos de pegamentos por las posibles pegatinas y adhesivos y comprobar que no haya ninguna rotura ni nada por el estilo. Si vamos a realizar un trasplante a maceta, ya sea porque hemos conseguido el grosor que nos interesa en nuestros coladores, macetas de entrenamiento o simplemente porque queremos maceta, comprobar que no queden restos de anteriores usos o posibles roturas,  intentar arreglarlo o hacernos con un nuevo recipiente.
  • Por último, observar nuestros pequeños para ver cuando será, aproximadamente, el momento adecuado y decidir cuales trasplantaremos este año y cuales no.
    En definitiva, se trata de tener todo lo necesario organizado y preparado para evitar cualquier tipo de sorpresa.

     ¿Vosotros tenéis pensado trasplantar algo este año?, ¿qué sustrato utilizáis?, ¿preparáis algo más para la época de trasplantes? Como siempre, cualquier cosa comentarla sin ningún tipo de problema.


     Recordad que si tenéis alguna duda, comentario, opinión, sugerencia o propuesta para futuros artículos, podéis dejarla en los comentarios o mandar un email a conclusionesdemimente@gmail.com

domingo, 19 de febrero de 2017

Otra suculenta más en la familia: lophophora williamsii

     Este 2017 ha traído unas temperaturas un tanto cálidas para lo que estamos acostumbrado en el norte de España, o al menos para esta zona. Esto hace que los árboles empiecen a responder antes, por lo que si tenemos algún trasplante programado...toca empezar a prepararlo todo. Lo cierto es que tenía pensado trasplantar todos los pequeñajos este año, pero después de revisarlos con detenimiento, las raíces no salen por los agujeros de los coladores, dos o tres pequeñas a lo sumo, por lo que no creo que sea necesario y podrán aguantar otro año más sin problema. El único problema que hay es que, en algunos arbolitos, el riego le cuesta penetrar algo más en el sustrato, debido a la propia compactación y acumulación de materia orgánica en la superficie, así que tal vez me limite a mover un poco el sustrato para airearlo levemente y poco más, aun así creo que cuento con algo de margen para decidir que hacer.

     Por el momento, paso a presentaros una pequeña crasa que me llamó la atención en su día por la falta de espinas, sus forma redondeada y una especie de pequeños puntos como de "algodón" que salían desde el centro de este. No estamos hablando de otra que de la Lophophora Williamsii o "Peyote". 

Mi Lophophora Williamsii o "Peyote".
     Una vez que adquirí este ejemplar empecé a investigar un poco y descubrí el sentido al mensaje que traía consigo y que en su día me hizo gracia: "Uso ornamental. No ingerir". Recuerdo que pensé, "¿quién se comería una suculenta así como así?", después descubrí que estamos antes un ejemplar prohibido en algunos países debido a sus efectos psicodélicos (cuenta con mezcalina entre sus componentes químicos, la cual es un poderoso alucinógeno), usado tradicionalmente por los indígenas americanos con fines medicinales y para rituales, está extendida a nivel mundial como enteógenos, además de complemente para diversas practicas, entre ellas: la meditación y la psicoterapia psicodélica.

     Debido a los efectos asociados al consumo de "peyote", su sobre-colección y a su lento crecimiento, actualmente su existencia se encuentra amenazada, en peligro crítico.

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